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Etz Jaím en español (Introducción de Jaím Vital 16-23)

(Páginas 35- 41 de nuestra edición)

16. Ahora volvamos a nuestro primer discurso y expliquemos lo que dijeron nuestros sabios: “Incluso todos los que se ocupan de la Torá, todo acto de bondad que hacen…”, y de que dijeron además que la Mishná es como una sirvienta, porque está destinada a recibir una recompensa.

17. Esta es la explicación: pues todas Sus medidas, bendito sea Él, son de medida por medida. y por lo tanto, aquellos que se ocupan de sus aspectos literales físicos buenos, sobre ellos se dice: “con su mano izquierda riquezas y honor”, esa es la recompensa dada a ellos en este mundo. Así es como su estudio de la Torá está en la condición de existir en este mundo con leyes de prohibición y permisión, impureza y pureza, etc.

Y ellos son comparados con el siervo que sirve a su maestro, ciertamente para recibir una recompensa, y “todo acto de bondad que hacen”, como siervos y sirvientas que sirven a su maestro para recibir una recompensa.

18. Sin embargo, aquellos que se ocupan de los secretos de la Torá, que son en la condición de la Torá según su ocupación en el Mundo Venidero, sobre ellos se dice: “longitud de días está en su derecha”, para siempre, donde todo es largo, como un hijo que entra y sirve ante su padre sin la intención de recibir una recompensa.

Y se sabe que la Torá de Atzilut se llama ‘hijo’, y Metatrón de Yetzirá se llama ‘siervo’, y hacemos referencia a ellos en nuestros rezos de Rosh Hashaná cuando decimos: “ya sea como hijos o como siervos”.

19. Y mira que en el Midrash Kohelet, nuestros sabios dijeron sobre el verso: “el hombre que viva muchos años, que se goce en todos ellos” lo siguiente:

“‘Porque si un hombre vive muchos años…’, la Torá que una persona aprende aquí es como vanidad frente a la Torá de del Mashíaj.”

Y si esto se dice de la Torá del Mashíaj, que es cuando están en cuerpo y alma, como dijeron nuestros sabios: “No hay diferencia entre este mundo y los días del Mashíaj, excepto la subyugación a los reinos”, y esto es la anulación del reino de la maldad, la cáscara externa llamada “yétzer hará”, como nuestros sabios interpretaron sobre el verso “y el lobo morará con el cordero”, y “la tierra estará llena del conocimiento de Hashem”.

Por lo tanto, la Torá de este mundo, que se viste en cáscaras debido a la existencia del yétzer hará, que se llama cáscara en el mundo, es vanidad ante la Torá del Mashíaj, Esta Torá se despoja un poco de sus vestiduras y cáscaras, tal como los seres humanos se pueden despojar de la cáscara del yétzer hará.

Y es mucho más claro en el más allá, el mundo de las almas, donde se despoja de todo tipo de vestiduras en general, ya que su estudio de Torá no es sino en el alma de la Torá y sus secretos internos.

20. Sin embargo, tampoco se debe decir: “Iré y me ocuparé de la sabiduría de la Kabalá antes de ocuparme en la Torá, la Mishná y el Talmud”, porque ya dijeron nuestros sabios: “que no entre una persona al PaRDeS a menos que haya llenado su estómago con carne y vino”. Esto es comparable a un alma sin cuerpo, que no tiene recompensa, acción ni juicio hasta que esté unida dentro del cuerpo, el cual está completo y rectificado con todos los mandamientos de la Torá, los 613.

21. Y también, al contrario, cuando uno se ocupa en la sabiduría de la Mishná y el Talmud Bavli y no da parte también a los secretos de la Torá y sus misterios, es como un cuerpo que se sienta en la oscuridad sin el alma del hombre, “la luz de Hashem” que brilla en su interior, de manera que el cuerpo está seco y no bebe de la fuente de vida. Esto es lo que se menciona en otro lugar, y dice: “aquellos que se ocupan en la Torá seca y no desean esforzarse en la sabiduría de la Kabalá, etc.”.

22. En cuanto a aquellos que se dedican a la Torá en honor a ella y no para hacerse un nombre a sí mismo, es necesario que primero se ocupen de la sabiduría del Tanaj, la Mishná y el Talmud según su capacidad intelectual para soportar, y luego se ocupen de conocer a su Creador con la verdadera sabiduría, como instruyó el rey David, que su memoria sea bendecida, a su hijo Salomón: “Conoce al Elohim de tu padre y sírvele”.

Y si tal persona encuentra difícil y pesado el estudio del Talmud, es mejor que lo deje después de haber evaluado su capacidad en este conocimiento y que se dedique a la verdadera sabiduría. Esto es lo que se dijo en el Talmud: “Todo erudito que no vea un signo favorable en el Talmud en cinco años, no lo verá nunca más”.

23. Y ciertamente, cualquier persona que encuentre el estudio fácil, está obligada a dedicar una hora o dos al día al estudio de la halajá, para entender y resolver las preguntas que surjan en el sentido literal de la ley.

Debe estar consciente de que la klipá no se adhiere desde el lado del Najash Samael, el siervo malvado, sino en la klipá buena, que es la Mishná de Metatrón, el mundo de la Yetzirá llamado “siervo” y “sierva” de la Matronita. Pero no proviene de Metatrón, que es el cerebro interno de la verdadera sabiduría y es llamado Árbol de la Vida, sobre el cual está dicho “Yo soy Hashem, ese es mi nombre”, en el secreto de toda la Torá, que son los nombres del Santo, bendito sea Él. “Y mi esplendor a otro no daré”, para que no se mezcle con él la klipá, sino en el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, que es la Mishná, donde está lo impuro y puro, prohibido y permitido, apto e inapropiado.

Debe enfocar su estudio en remover la klipá negativa que causa dificultades para que la persona entienda los secretos, y removerla del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, que es la Mishná, que es la esclava de Metatrón. Después de esto, debe enfocarse en embellecer a Metatrón mismo, que es la sabiduría de la Kabalá. Esto es suficiente, ya que no hay espacio para explicar más este asunto.

          טז. ונחזור עתה למאמרינו הראשון ולבאר מה שאמרו ואפילו כל אינון דעסקי באורייתא כל חסד דעבדי וכו’, ואמר עוד שם כי המשנה היא שפחה משום דאיהי על מנת לקבל פרס.


          יז. פירוש, כי הנה כל מדותיו יתברך הם מדה כנגד מדה, ולכן העוסקים בפשטיה הגופניים הטובים עליהם נאמר ‘בשמאלה עושר וכבוד’, הוא הפרס הנתון להם בעולם הזה, כי כן עסקם בתורה הוא בבחינת היותם בעולם הזה בדיני איסור והיתר טומאה וטהרה וכו’, והם כנגד העבד העובד את רבו שבודאי על מנת לקבל פרס, וכל חסד דעבדי וכו’ כעבדים ושפחות המשמשים את רבם על מנת לקבל פרס.




          יח. אמנם העוסקים ברזי התורה שהם בחינת התורה כפי מה שעוסקים בה בעולם הבא, עליהם נאמר ‘אורך ימים בימינה’ לעולם שכולו ארוך, כבן הנכנס לפני ולפנים ומשמש לפני אביו שלא על מנת לקבל פרס. ונודע כי ת”ת דאצילות נקרא בן, ומטטרו”ן דיצירה נקרא עבד, ועליהם אנו מתפללים ביום ראש השנה ‘אם כבנים אם כעבדים’.


          יט. והנה במדרש קהלת אמרו רז”ל על פסוק ‘כי אם שנים הרבה ישמח’ וכו’, וז”ל, כי אם שנים הרבה וכו’, תורה שאדם למד הבל היא לפני תורתו של משיח. ואם כך נאמר על תורתו של משיח שהיא בהיותם בגוף ונפש, כמו שאמרו ז”ל אין בין העולם הזה לימות המשיח אלא שעבוד מלכיות בלבד, והוא בטול מלכות הרשעה קליפה החיצונה הנקרא יצר הרע, כמו שדרשו רז”ל על פסוק ‘וגר זאב עם כבש’ וכו’, וסמיך ליה ומלאה הארץ דעה את ה’. ולכן תורת העולם הזה המתלבשת בקליפין, לסבת היות היצר הרע הנקרא קליפה מצויה בעולם, היא הבל לפני תורתו של משיח שנתפשט קצת מלבושיה וקליפותיה, מאחר שגם בני אדם נתפשטו מקליפת היצר הרע. וקל וחומר בן בנו של ק”ו בהיותינו למעלה בעולם הבא עולם הנשמות, נפשטות מכל מיני לבוש כלל, כי עסק התורה אשר להם איננו רק בנשמת התורה וסודותיה הפנימיים:







          כ. ואמנם אל יאמר אדם אלכה לי ואעסוק בחכמת הקבלה מקודם שיעסוק בתורה במשנה ובתלמוד, כי כבר אמרו רבותינו ז”ל אל יכנס אדם לפרדס אלא אם כן מלא כריסו בבשר ויין, והרי זה דומה לנשמה בלתי גוף, שאין לה שכר ומעשה וחשבון עד היותה מתקשרת בתוך הגוף בהיותו שלם מתוקן במצות התורה בתרי”ג מצות.


          כא. וכן בהפך בהיותו עוסק בחכמת המשנה והתלמוד בבלי ולא יתן חלק גם אל סודות התורה וסתריה, כי הרי זה דומה לגוף היושב בחושך בלתי נשמת אדם נר ה’ המאירה בתוכה, באופן שהגוף יבש בלתי שואף ממקור חיים, אשר זהו ענין אומרו במ”א ההוא הנ”ל, וז”ל, דאילין אינון דעבדי לאורייתא יבשה ולא בעאן לאשתדלא בחכמת הקבלה וכו’.

          כב. באופן כי הת”ח העוסקים בתורה לשמה ולא לשמו לעשות לו שם, צריך שיעסוק בתחילה בחכמת המקרא והמשנה והתלמוד כפי מה שיוכל שכלו לסבול, ואח”כ יעסוק לדעת את קונו בחכמת האמת, וכמו שציוה דוד המלך ע”ה את שלמה בנו ‘דע את אלהי אביך ועבדהו’. ואם האיש הזה יהיה כבד וקשה בענין העיון בתלמוד, מוטב לו שיניח את ידו ממנו אחר שבחן מזלו בחכמה זאת ויעסוק בחכמת האמת, וזהו שאמרו כל ת”ח שאינו רואה סימן יפה בתלמוד בחמשה שנים שוב אינו רואה.



          כג. ואמנם כל האיש שהוא קל לעיון, מחויב לתת חלק שעה או ב’ שעות ביום בעיון ההלכה, ולכוין ולתרץ הקושיא הנופלת בפשט ההלכה, ויכון כי אין הקליפה הרעה מצד הנחש סמאל עבד רע נאחזת אלא בקליפה הטובה, היא משנה מטטרון עולם היצירה הנקרא עבד ושפחה דמטרוניתא, אבל לא במטרוניתא שהיא המוח הפנימי חכמת האמת ונקרא עץ החיים, ועליו אתמר “אני ה’ הוא שמי”, בסוד כל התורה היא שמותיו של הקב”ה, “וכבודי לאחר לא אתן”, דלא יכיל לאתערבא עמה קליפה אלא בעץ הדעת טוב ורע משנה, טמא וטהור אסור ומותר כשר ופסול. ויכון בעיונו להסיר הקליפה הרעה שהיא הגורמת קושיות שלא יבין האדם תרוצים, ויסלקנה מעל גבי עץ הדעת טוב ורע היא המשנה שפחה דמטרוניתא, ואחר כך יכוין לקשט המטרוניתא עצמה שהיא חכמת הקבלה. ודי בזה, כי אין מקום ביאורו של ענין זה:

          Fragmento de la introducción de Jaím Vital al Etz Jaím, del verso 16-23 (Páginas 35-41 de nuestra edición)


          ¿Cuerpo y alma de la Torá?

          En este fragmento, Jaím Vital retoma la distinción entre la dimensión literal de la Torá y sus secretos interiores para explicar qué relación debe existir entre ambas. Su argumento parte de una idea: así como cada acción recibe una recompensa acorde con su naturaleza, también existe una diferencia entre estudiar la Torá buscando un beneficio y estudiarla por amor a ella misma. Por eso compara a quienes se ocupan únicamente de sus aspectos literales con un siervo que sirve a su amo para recibir una recompensa, mientras que quienes profundizan en sus secretos se asemejan a un hijo que sirve a su padre sin esperar nada a cambio.

          Esto significa que el estudio de la Torá no debe limitarse a obtener conocimientos, cumplir obligaciones o alcanzar una recompensa. Su finalidad más elevada consiste en conocer al Creador y acercarse a la dimensión interior de la Torá. Jaím Vital explica esta diferencia mediante la imagen del cuerpo y el alma: la Mishná y el Talmud constituyen el cuerpo, mientras que los secretos de la Kabalá representan el alma que le da vida. Sin embargo, esto no significa que debamos abandonar el estudio literal para dedicarnos exclusivamente a la Kabalá, pues él mismo advierte que no se debe entrar al PaRDeS sin antes haber llenado el propio conocimiento de Torá. Ambas dimensiones son necesarias y deben estudiarse en el orden adecuado.

          A partir de aquí, se establece una orientación para el estudio según las capacidades de cada persona. Primero, es necesario ocuparse del Tanaj, la Mishná y el Talmud hasta donde lo permita la propia capacidad intelectual; después, profundizar en la sabiduría de la Kabalá para conocer al Creador. Incluso señala que, si alguien encuentra demasiado difícil el estudio del Talmud después de haber evaluado seriamente sus posibilidades, puede dedicarse a la sabiduría interior, aunque quien tenga facilidad para comprenderlo debe reservar diariamente un tiempo para estudiar halajá y resolver las cuestiones de la ley.

          A Jaím Vital le preocupa que el conocimiento exterior se convierta en un límite que impida alcanzar la profundidad de la Torá. Por eso recurre nuevamente al concepto de klipá: la envoltura que puede obstaculizar el acceso a los secretos interiores. En su explicación, la Mishná contiene distinciones necesarias entre lo permitido y lo prohibido, lo puro y lo impuro; pero el estudiante no debe quedarse únicamente en esas distinciones, sino procurar llegar a la sabiduría que se encuentra detrás de ellas. Así, propone un equilibrio: no debemos separar el cuerpo del alma, ni conformarnos con el cuerpo olvidando el alma. El estudio de la Mishná y el Talmud proporciona una base necesaria, mientras que la Kabalá permite profundizar en la dimensión interior de la Torá. La clave está en estudiar cada nivel en su lugar, según la capacidad de cada persona, sin convertir la preparación exterior en un obstáculo para alcanzar una comprensión más profunda.

          Esto nos permite comprender mejor el propósito de su introducción: busca explicar por qué considera necesario avanzar desde el conocimiento de las leyes y sus interpretaciones hacia los secretos de la Torá. Con esta idea, Jaím Vital nos prepara para comprender cómo debe orientarse el estudio para que no se quede en la adquisición de conocimientos, sino que conduzca al conocimiento del Creador.

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